Ándara, ese gran desconocido!

Así es, al menos en mi caso. El macizo que menos conozco de los Picos. Para remediarlo y aprovechar la primera rociada nivológica del año, establecimos campamento base en el Casetón de Ándara.

Subimos el jueves 1 por la tarde, con intención de permanecer allí hasta el domingo. Salimos desde el Jitu Escarandi, con niebla y alguna traza de nieve. Con la mochilada, la pista se nos hace eterna, por suerte solo es 1 horita de camino.

Nos instalamos en el refu, cenamos y para la camita muertos de frio.

Kike nos prepara el desayuno a las 8:00. Amanece despejado, parece que algo vamos a poder hacer. El plan para hoy: Macondiú, Sagrado Corazón y Samelar. En este macizo, solo recuerdo subir a la Morra y al Valdominguero, así que tachar tres 2000 en el día como aclimatación, parece buen plan.

Comenzamos a pisar nieve nada mas salir del refugio. No hay mucha nieve, pero si la suficiente para justificar el uso de bota dura. Seguimos la difusa huella, que va hacia el Collado Trasmacondiú y la seguimos hasta la misma cima. La sensación de soledad y de tener todo Ándara para nosotros es maravillosa.

Cielo azul + Nieve + Otoño + Mar = Asturias Paraíso Natural!

Descendemos por la misma ruta utilizada para el ascenso y encaminamos nuestros pasos hacía el Collado de San Carlos. Toca abrir huella desde el Collado Trasmacondiú. Exceptuando alguna zona de nieve por la rodilla, se progresa bien siguiendo el borde la pista minera.

Una pareja nos da alcance al llegar al Collado de San Carlos. También se dirigen al Sagrado Corazón. Serán las únicas personas con las que nos cruzaremos en toda la jornada. Como van mas rápido que nosotros, de nuevo podemos disfrutar en exclusividad de la cumbre.

Como aún nos quedan horas de luz y fuerzas suficientes, ponemos rumbo al Samelar.

Desde el collado, la ruta es prácticamente directa a cumbre. Nosotros perdimos lo hitos y nos desviamos hacia la derecha, lo que nos obligo a subir por una zona un poco mas pindia y con algo mas de nieve.

Tras completar el trío de cumbres, solo resta deshacer lo andado. Algo de lectura, cena y a la cama.

El día siguiente, climatológicamente, amanece con un quiero y no puedo. Decidimos acercarnos hasta la Rasa de la Inagotable a ver si hay suerte, pero la espesa niebla nos obliga a darnos la vuelta y pone fin a nuestros ambiciosos planes ascensionistas. En la foto, arriba a la derecha, se intuye el Castillo del Grajal.
Tocamos a retirada, recogemos y pa casa.

Trak de la ruta

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Noticias. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s